sábado, 10 de octubre de 2009

Mi aventura de ser docente

Actualmente como ya les he comentado soy Directora del CETis No. 154 y por el momento no me encuentro impartiendo clases, pero les voy a comentar lo que realicé hace algunos meses en mi práctica docente.

He impartido diferentes asignaturas en el área de Alimentos y de Química pero donde tengo más experiencia es en la materia de Química ya que por 7 años estuve trabajando en una escuela privada y por las tardes en el CETis, por ello realicé un Diplomado de enseñanza de la Química a nivel medio Superior.
Al inicio nos enfrentamos con la identidad emocional, sobre todo porque muchos de nosotros cuando estábamos estudiando no nos veíamos como docentes y por azares del destino llegamos a este lugar, es difícil ya que no estamos preparados y lo primero que queremos es que los alumnos no nos descubran nuestras debilidades. Recuero el primer día de clases, el miedo e inseguridad que nos enfrentamos cuando entramos al salón de clases con 30, 40 o 50 alumnos revisándote de pies a cabeza ¿no?

La comunicación y la disciplina, conforme pasa el tiempo se da uno cuenta que el actuar con los alumnos es de vital importancia ya que si tenemos un ambiente de armonía y comunicación podremos saber las inquietudes de los alumnos y así conocer sus intereses sin que se pierda el respeto.

Los contenidos y niveles fue mi debilidad, cuando inicie tenía la absurda idea de ser exigente y ser inflexible, pensaba que los alumnos tenían que aprender los contenidos que yo aprendí en la universidad y que los aplicarán sin importarme que era demasiado el nivel, mi escudo era que si no les exigía al llegar a la Universidad iban a desertar de inmediato por lo que tenía altos índices de reprobación. Paulatinamente fui cambiando y le di otro enfoque a las asignatura que daba, ahora me baso en las inquietudes de los alumnos y los contenidos los oriento a esas inquietudes si elevar el nivel. Actualmente mis índices de reprobación han bajado.

Estoy convencida que el profesor es un comunicador pues es un intermediario entre el conocimiento y los alumnos, por ende debemos ser competentes en técnicas básicas de comunicación individual y grupal.

Cuando impartí la asignatura de Química, hacia todo lo posible por prepararme antes de dar la clase, la mayoría de los alumnos llegan al bachillerato teniéndole un miedo o terror a la asignatura, por lo que estaba interesada en preparar mis clases en forma mas sencilla y que los alumnos trabajaran en equipo y/o realizando actividades para que dejaran “volar” su imaginación.

Por lo general al iniciar la clase les hacia varias preguntas de su entorno relacionándolo con el tema que estaba a punto de ver esto lo hacia mediante una lluvia de ideas de los mismos estudiantes. Posteriormente desarrollábamos el tema mediante explicaciones en forma breve (si eran problemas) ó realizábamos alguna actividad en equipo o en forma individual si el tema era teórico. Por último concluíamos el tema con comentarios de los alumnos, retroalimentación (dependiendo del tiempo) y/o ejercicios del tema.

Después de que concluí el diplomado que les mencioné anteriormente aprendí muchas cosas, una de ellas es que mi finalidad como docente no es enseñar el tema o los contenidos del programa, sino mas bien, lo primordial es que debo enfocar todos mis sentidos a que APRENDAN los alumnos a partir de las cosas que les interesa, debo “pescar” su atención de alguna manera u otra para que les sea significativo, utilizando y aprovechando sus habilidades en forma individual y colaborativa.

1 comentario:

  1. Hola Paola,cuendo inicciamos esta vocación, y digo cuando iniciamos, tambien me paso lo mismo que tu, que llegue a ser estricto, como lo meniciona un texto del anerior modulo, "era el maton del pueblo", claro con la experiencia y las capacitaciones, poco a poco se de cuenta uno la importancia de observar " que es lo que hace que le brillen lo ojos a los jovenes" para poder pescar su atención.
    saludos.
    Atte.
    Fabián Coconi Ojo de Agua

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